Thomas Alva Edison era el menor de cuatro hermanos. Nació el 11 de febrero de 1847 en Milán, pequeña población de Ohio.
Tuvo su primer laboratorio a los 10 años en el sótano de donde vivía con sus padres, y aprendió él solo los rudimentos de la química y la electricidad. A los doce años, sin olvidar su pasión por los experimentos, consideró que estaba en su mano ganar dinero contante y sonante materializando alguna de sus buenas ocurrencias. Sus primeras iniciativas fueron vender chuches y periódicos en el tren. Al mismo tiempo, compraba todo el rato revistas científicas, libros y aparatos. Aprendió a telegrafiar y comenzó a publicar un periódico por su cuenta, el Weekly Herald. A los 16 años se fue de casa y los próximos 5 años estuvo de un lado para otro, llevaba una vida errante, de pueblo en pueblo y con empleos ocasionales. Hasta entonces, sólo había merecido la fama de tener cierto don mágico que le permitía arreglar fácilmente cualquier aparato averiado pero en 1868 encontró trabajo en Boston como telegrafista en turno de noche y a partir de ahí se hizo más ordenado y disciplinado, por lo tanto llevaba siempre consigo una libreta de notas donde apuntaba ideas o cosas que llamaban su atención.
·Las industrias eléctricas
·Un sistema telefónico variable
·El fonógrafo
·Las películas
Su primera patente fue un instrumento sencillo, un recuento de votos mecánico, en 1886, cada representante podía tener uno en su mesa, solo tenía dos botones, uno para el voto en pro y otro para el voto en contra, Edison contrató un abogado para tramitar la patente, pero los miembros de la cámara calificaron el aparato de innecesario, a partir de eso jamás olvidó esta lección: un invento, por encima de todo, debía ser necesario.
No hay comentarios:
Publicar un comentario